Amistoso and Qatar: Ansu Fati anima un ensayo insípido en la victoria de España ante Jordania | Mundial Qatar 2022

Sin más honra que la obligada victoria ante Jordania, una selección del cuarto vagón del fútbol mundial, España cumplimentó en Amán un ensayo insípido. Cualquier otro resultado hubiera sido un traspié que hubiera hecho jirones el prestigio de España. Ganó y dominó como no podía ser de otra manera, pero solo las ganas de bailar de Ansu Fati y las guerrillas que monta Gavi para armar el juego o recuperar la pelota llenaron el ojo. Ambos enfilaron la victoria de la Roja al inicio de cada tiempo. Las phases de circulaciones empastadas de poco afile, un par de pérdidas temerarias en la salida de la pelota y despistes en algún que otro balón filtrado entre Pau Torres y Eric García fueron preocupantes.

En un Mundial, ante rivales de más enjundia, esa clase de errores son cicuta que pueden acabar por finar cualquier aspiración. Sobre todo cuando llegue la hora de los cruces, del mata-mata que dicen los brasileños. También se apreció cierta tensión en los internacionales españoles bajo la presión de ganarse la titularidad o un role preponderante en las rotaciones de Luis Enrique cuando llegue la hora de la verdad.

A seis días del estreno en Qatar ante Costa Rica se trataba de comprobar el estado de la tropa de Luis Enrique ante una selección que defendió con entusiasmo su condición de número 85 en el rank FIFA al compás de su ruidosa hinchada. Una conducción a la carrera de un jugador local, un disparo lejano o incluso un despeje hacían brotar el fervor nacional de los hinchas jordanos.

Para el testeo, Luis Enrique hizo una supuesta mezcla entre titulares y suplentes, aunque en su cabeza quién sabe si la primera titularidad de Robert Sánchez es un primer paso para otro cambio de guardia que esta vez padecería Unai Simón, que no jugó un minuto. Los relevos de De Gea y Kepa empezaron así, aunque lo normal es que se mantenga el meta del Athletic. Lo contrario sería otra bomba inesperada. El debut ante los costarricenses arrojará luz.

La baja por esguince leve de tobillo de Gayá y la dosificación de Jordi Alba llevaron a Luis Enrique a probar una solución de emergencia con Laporte como lateral izquierdo. Zurdo es, pero su carrocería no es la apropiada para circular a la velocidad que se tercia en los carriles. Fue más un acompañante para el dos contra uno que un percutor para la carrera, el desborde y el centro. A Koke le fue entregado el mando en el centro, escoltado por Gavi y Soler.

El gran foco estaba puesto en Ansu Fati, señalado en la previa como titular por el técnico para disputar de cabo a rabo un bolo que permitía cambios ilimitados. Que tuviera ganas de cimbrear la cintura y disparar su inventiva fue la gran cosecha de la tarde. Ese empeño por quebrar defensas en el pico del área y romper por dentro son la esencia de su fútbol, ​​que el preparador Gijonés pretende recuperar con vistas a elevar un escalón la calidad en los últimos metros.

Es en esa zona donde se le atragantan los partidos a España cuando se mide a rivales que se encastillan al borde su área. Y fue Fati el que descorchó a España tras una buena combinación con Marco Asensio en la acción más relevant del madridista como falso nueve. Con él tiene Luis Enrique una corazonada en esa posición. Pasados ​​los diez minutos, su pase filtrado lo embocó Fati con la ayuda del meta jordano, al que la pelota se le escabulló. Esa acción y la posterior al gol determinaron el nivel rival. A Pau Torres le robó la cartera en la frontal del área Al-Naimat y este tuvo su instante de gloria frente al incrédulo Robert Sánchez, que repelió el disparo al muñeco. Ese es el tipo de error que condena a cualquiera en un Mundial. No apisonó España a Jordania pese a abrir la lata con prontitud. Cayó en esas phases de amaneramiento insulso con la pelota a las que solo ponían fin Fati y Gavi. Sarabia en dos ocasiones y Fati con una rosca pudieron finiquitar el duelo antes del descanso.

A la salida, se destapó esa tensión que pareció reinar entre algunos meritorios. David Raya, que había reemplazado a Robert Sánchez, recepcionó con las manos en la frontal del área una cesión. No hubo consecuencias, pero fue otro de esos gazapos imperdonables en una gran cita. Fue Gavi el que acabó con cualquier posibilidad de que España firmara un resultado sonrojante. Luego, Luis Enrique inició la feria de cambios y de ella brotó otro chisposo que promete, Nico Williams, que firmó el tercer tanto.

Suscribete aqui a nuestra newsletter especial about the Mundial de Qatar

Leave a Comment