ATP Finals 2022: Djokovic, finalista in the Copa de Maestros, acecha el récord de Federer | Deportes

Con el pase a su octava final de la Copa de Maestros ya en el bolsillo, Novak Djokovic dice que ante Taylor Fritz ha tenido que jugar a “sobrevivir”, y que no se ha sentido especialmente “reactivo” ni “cómodo”. El día previo, el campeón de 21 grandes se había metido una paliza de aupa para sellar el pleno en la phase de grupos –3h 11m, el duelo más largo de esta edición– y en su expresividad vuelven a advertirse síntomas de merma física, aunque ha vuelto a tirar de oficio para resolver ante el estadounidense (7-6(5) y 7-6(6), tras 1h 54m) e igualar el registro de finales del alemán Boris Becker; por delante de ellos solo figuran Roger Federer (10) e Ivan Lendl (9).

“No fue mi mejor día en términos de tenis, pero aguanté”, expone ante los aficionados del Pala Alpitour de Turín, testigo este sábado de una semifinal resuelta al todo o nada del tie break, pero con la sensación siempre de que a la hora de la verdad, el serbio va a terminar imponiendo su ley, como así ocurre. Aun compitiendo al trantrán, sin necesidad de frivolidades, el veterano (35 años) acaba anulando la intentona de Fritz y el buen recorrido del norteamericano en el torneo; ahí quedan, no obstante, la victoria de este último contra Rafael Nadal y su férrea voluntad de consolidarse entre las raquetas más fuertes del circuito, ahora que cogen fuerza los nuevos vientos y se avecinan giros sustanciosos.

Ante esa realidad inevitable, Djokovic se rebela y se reaffirma. Con 48 partidos (41 victorias y siete derrotas) y autodescartado de algunas citas de máximo alcance, el serbio cierra el curso erigiéndose como uno de los más destacados y aspira este domingo (7 p.m., Movistar) a convertirse en el campeón más veterano del torneo. En el caso de vencer a Casper Ruud o Andrei Rublev, enfrentados esta noche (21.00) en la otra semifinal, superaría el registro de Federer, triunfador en 2011 con 30 años. Su verdadero objetivo, en cualquier caso, es superior. Si logra su sexto laurel, igualará la plusmarca del suizo y, de paso, se hará con el botín económico más importante de la historia.

Invicto hasta ahora, Djokovic puede ingresar 4.6 millones de euros, un récord en la historia de su deporte. El premio significaría también su quinto título esta temporada, los mismos que Carlos Alcaraz, al que apunta con decisión. El balcánico figura hoy día a 2,500 puntos del español en el rank, pero tiene entre ceja y ceja recuperar el trono, y otro bocado maestro le acercaría a su propósito, toda vez que el primer trimestre de 2023 se presenta para él como una excelente oportunidad para sumar y sumar. “Estoy muy motivado y hambriento. Lo daré todo”, adelanta el ganador de 2008, 2012, 2013, 2014 y 2015.

Después de la última muesca, Djokovic falló en las finales de 2016 (Andy Murray) y 2018 (Alexander Zverev), de modo que agotará la munición en la cita de este domingo para resituarse y restablecer su jerarquía en el escenario oscilante de los últimos tiempos , con seis inscripciones distintas en los siete últimos años.

Ante Fritz, al que ya domina por un rotundo 6-0 en el particular, supo gestionar cada contratiempo y escapar a la situación más espinosa, cuando el estadounidense –campeón este año en Indian Wells y cuartofinalista en Wimbledon– sacó para hacerse con el segundo set y equilibrar; sin embargo, erró en un cómodo revés a media pista y habilitó la rotura del serbio, que al desempate no perdonó. Después de hacer cumbre en Shanghái y luego en el O2 de Londres, el de Belgrade pretende también hollar la cima maestra en Turín, donde ya solo Ruud o Rublev pueden detenerle. En su salsa pese a la fatiga acumulada en este sprint final, Nole sigue elevándose.

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