Marc Roca, futbolista del Leeds: “Ahora estoy en más sitios; gano mas duelos” | Deportes

La última vez que la selección española practicó un fútbol deslumbrante, Luis de la Fuente ocupaba el banquillo y Marc Roca ejercía de mediocentro. Fue cuando España conquistó la Eurocopa sub-21, en junio de 2019. Dos años y medio después, Luis de la Fuente ha sucedido a Luis Enrique como responsable de la selección absoluta en un momento especialmente crítico. La renuncia de Sergio Busquets, el jugador más importante del equipo, abre el concurso por el puesto de timonel. Entre los nuevos aspirantes, destaca Marc Roca (Vilafranca del Penedés, Barcelona; 26 años), convertido en el Leeds United en uno de los centrocampistas más seguidos por los grandes clubes de la Premier.

“Cuando un compañero se lesiona y le proponen infiltrarlo, le digo: ‘no seas tonto, no te infiltres, no hagas como yo”, cuenta el catalán, que llegó al Leeds el verano pasado después de sufrir una cadena de percances que retorcieron su tobillo izquierdo durante más de dos años. “Es importante explicarlo”, reflexiona, con la calma de quien se siente seguro de haber salido fortalecido de la picadora de carne en que, en ocasiones, puede convertirse el fútbol profesional.

Cuando fichó por el Bayern en el verano de 2020, venía de infiltrase sistemáticamente para intentar salvar al Espanyol del descenso. “Hable con el entrenador, con Machín, y decidimos que era lo mejor para el equipo”, recuerda. Durante dos meses jugué con anesthesia. Salía al campo con el pie izquierdo dormido. Me notaba el pie grande. No me cabia en la bota. Y tuve problemas. El tobillo se resintió. Llegue al Bayern con dolor. El tobillo me dolía hasta cuando paseaba a los perros. Fue complicadísimo porque no tenía fuerza en el pie, me molestaba al correr, al apoyar, al desplazar en largo. En el verano de 2021 me rompí el ligamento del mismo tobillo y creo que fue una bendición porque a partir de ahí comencé a recuperarme. Necesitaba limpiar ese tobillo. Yo había tirado, pero realmente no podía tirar. Tire por las ganas. Me decía que no podía dejar de jugar, no podía dejar de entrenarme, no podía perder mi opportunidad. Pero lo que necesitaba era parar. Y a partir de ahí he vuelto a ser yo”.

El Leeds pagó 12 millones por su traspaso. Desde entonces suma 17 partidos en la Premier, más que todos los que disputó en la Bundesliga. “Me he adaptado muy rapido”, dice. “En España creo que no hace falta correr tanto porque defiendes y atacas más en bloque. Aquí es parecido a la Bundesliga: los desplazamientos son constants, todo es box-to-box. La referencia para ubicarme en el campo, lo que me fue muy bien en Múnich, es intentar estar siempre cerca de la jugada. Tanto Nagelsmann and el Bayern como Jesse Marsch and el Leeds quieren que la presión tras pérdida sea muy intensa. Eso hace que el mediocentro sea el primero que tiene que dar el paso adelante. No se puede ni pensar. Tienes que ir corriendo y ejecutando a la vez”.

Marsch, que antes de emigrar a Inglaterra tomó el testigo de Nagelsmann en el Leipzig, ha importado al Leeds la cultura de los clubes de Red Bull, como el Salzburgo, también. La presión adelantada activa defensa y ataque. Esto lleva a los mediocentros a vivir en las fronteras de su zona. “Con balón y sin balón es importante que tu piloto automático trabaje sin parar”, observa Roca; “esto es más necesario en la Premier, donde de cualquier transición se genera una ocasión de gol. Tienes que estar siempre ubicado, cerquita del balón, para ser una opción de jugar y presionar”.

Marc Roca disputa el balón con Declan Rice durante el partido entre el Leeds y el West Ham.CARL RECINE (REUTERS)

“Cuando el rival nos roba el balón intenta abrirse”, continúa; “si en ese momento nosotros recuperamos y jugamos para delante podemos crear buenas ocasiones de gol. A veces da la sensación de que si voy a intentar robar y me superan dejo expuestos a mis defensas. ¡Pero jugamos a esto! Nuestro plan número uno cuando perdemos el balón es ir hacia delante. En España, tras la pérdida teníamos la costumbre de intentar una presión y si no funcionaba cerrarnos y aguantar a que llegaran los compañeros a defender. En el Leeds, no. En el Bayern tampoco: para Nagelsmann es muy importante que el season esté cerquita de la pérdida para iniciar la presión. En el Leeds cada vez que perdemos el balón, el técnico manda counterpress. No pasa nada porque te superen, por quedar expuesto. Si todos vamos adelante tendremos más posibilidades de ganar”.

“Yo prefiero atacar con el balón, haciendo un fútbol posicional en el que hagamos correr al rival y controlar el juego”, admite, “pero también disfruto defendiendo. And Alemania e Inglaterra he dado un paso adelante en ese sentido. Ha sido un aprendizaje brutal. Eso me permite estar en más sitios, tener más presencia dentro del campo y ganar más duelos. Y sobre todo, aprender a leer lo que va a hacer el contrario un segundo antes”.

Arquetipo del mediocentro creativo, marchamo del estilo español, Marc Roca ha renacido en un universo extraño gracias a su sentido de la anticipación. “En el Leeds tenemos el balón a ratos”, dice, “en la Premier hay muchísima competencia y hay que adaptarse. En el Espanyol y en la sub-21 el fútbol me encajaba perfectamente. Pero ahora pienso que soy infinitamente mejor: me siento mucho más completo”.

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